En la región de Córdoba, el ex diputado de los “moches panistas” Víctor Serralde Martínez, se ha convertido en el gran embaucador que ofrece candidaturas a diestra y siniestra, y que se siente dueño de la decaída membresía blanquiazul. E incluso se ha puesto al servicio del otro que se cree “emperador” orizabeño Juan Manuel Diez para promover la candidatura de Guillermo Rivas Díaz. 
Los engaños de Serralde empiezan a caer, incluso ya en las oficinas de Guillermo Rivas ya no saben cómo quitárselo de encima. Es un hecho, que el corrupto ex diputado huatusqueño no tiene al interior del PAN el poder de decisión y más aún empieza a “apestar” por su negro historial. 
En Córdoba, la militancia panista prepara el cobro de factura a quienes han pensado que tienen el control, empezando por Serralde y su “chica maravilla” Paola Pardo de Aquino, que como presidenta panista sólo es una figura decorativa. 

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