Por: Juan José Enríquez

La maldita alianza

Existe una serie de nombre House of Cards, sin duda es una de las mejores series sobre política ficción de los últimos tiempos. Los personajes principales, Frank y Claire Underwood. Y en una de sus escenas, Frank Underwood expresa: “Los momentos así requieren a alguien que actúe, que haga lo desagradable, lo necesario”. Se refiere precisamente a la “democracia”.

En estos tiempos en que se acercan cada vez más las campañas políticas, los actores, los que entrelazan sus objetivos, ya tienen medido el panorama y por ende buscan llegar a los acuerdos, amarres para seguir en la jugada.

En municipios donde los partidos políticos tienen buena representación para ganar han optado por ir en coalición o también para perder y beneficiar al partido en el poder.

En esta ocasión como ejemplo vamos a referirnos al municipio de Rafael Delgado. Hasta el viernes el PRD, PRI y PAN iban solos. Cada uno su candidato. Pero el sábado, el PAN de Joaquín Rosendo Guzmán Avilés decide apostarle a la alianza. La idea es ganarle a Morena que por primera vez gobierna en este municipio. Supuestamente con los votos que obtengan los partidos aliados.

En Rafael Delgado se gana con unos 2 mil 500 sufragios, pero por tanto partido satélite, con unos mil 800 seguro están del otro lado.

Si se suman los votos del PAN, de los de arraigo, con los del PRI, y si se le agregan los del PRD, llegarían a los 6 mil sin problemas. Morena no tendría oportunidad para competir. La razón es que están fracturados. Su alcaldesa no ha podido mantener el apoyo del pueblo.

Eso sería bien aprovechado por la oposición y recuperar la silla embrujada. Pero no. El PAN decide mantener a su candidata. La misma que en la pasada elección en la alianza con el PRD perdió. Sí. Elda de la Cruz.

Porqué perdería si tiene aliados es el gran acertijo. Fácil. En la cúpula panista se optó por mantenerla para perder. Les decía al principio que allá arriba, tienen medido el panorama. Saben que si dejan a su candidata, la tienen perdida y ¿a quién favorecerían? Exacto. A Morena.

Y sabe usted porqué. Pues habrá desbandada de los rojos, azules y amarillos. Esos son los acuerdos de la cúpula panista. La maldita alianza. Esa misma que sigue cuestionando el PRD. Y la cuestiona porque se rumoró el compromiso que hizo El Chapo Guzmán Avilés con el gobernador. Pues mientras la alianza iba entre el PRI y PRD; el PAN no se decidía. Al grado que Sergio Cadena calificara de decepcionante la postura del dirigente estatal del PAN, Joaquín Guzmán Avilés y al no querer ese frente opositor se exhibió la soberbia, el egoísmo y los acuerdos ocultos del panista.

Pero de repente, se suma el PAN y se arma la alianza. Pero los aliados observan una situación rara. Huelen algo sucio.

El PAN decide enviar a candidatos débiles a municipios donde gobierna Morena. En algunos sin alianza como en Río Blanco, donde sumados destronan al partido en el poder. Pero porque no sucedería lo mismo en Rafael Delgado con la coalición, pues porque la militancia no quiere a la candidata y la abandonarán. En esto podría favorecerse el candidato de MC o del PT. Pero algo les falta que no levantan.

Lo que sí y ojalá me equivoque es que si el PAN no mantiene la disposición para lograr acuerdos y sólo pretende imponer decisiones necias e inamovibles, a la alianza se la va cargar la tía de las muchachas. Pero eso no es sólo en este municipio. ¿Qué otros están apalabrados?. Hagan equipo de tres y debatan.

Me despido con la frase de mi personaje favorito, Frank Underwood: “El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía”. Sugerencias, invitaciones a bodas y bautizos con sana distancia, ya tienen mi número de celular.

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