Orizaba, Ver.- Con un mal augurio arrancó la campaña de Corina Villegas, candidata de Morena a la diputación federal por el XV Distrito. Es el reflejo de su incompetencia y desdén abierto por el electorado. En el mitin, familiares de desaparecidos el 30 de marzo, le gritaron: “Vivos se los llegaron, vivos los queremos”.
Al final del proceso electoral del 6 de junio, el sentimiento del pueblo será de engaño, por segunda ocasión. En lugar de permitir a los veracruzanos canalizar sus inquietudes a través de la diputación federal, ésta le sirvió para mover intereses personales; su padre es Regidor del Ayuntamiento de Río Banco, su hija labora en el DIF, mientras su hermana es jefa de Hacienda del Estado, en Orizaba.
Esa es la moraleja de los mandamientos y slogan de Morena que Corina Villegas no cumple al pie de la letra en el Distrito 15 de Orizaba: “NO MENTIR, NO ROBAR Y NO TRAICIONAR”.
La elección de Corina como candidata a la diputación federal es la prueba más grande de corrupción, en medio del fracaso de administraciones de Morena en Río Blanco, Rafael Delgado y Huiloapan, representa la continuidad de un modelo en decadencia.
La candidata de Morena tiene muchas limitaciones y en los 10 municipios del Distrito XV, demasiados problemas. No garantiza nada. En el actual escenario sólo queda una certeza, gane quien gane, no será el pueblo.
La campaña misma es un ejemplo del poco interés que los candidatos tienen por su entorno. Vacíos de ideas, optan por la anacrónica política de la bandera guinda y el espectacular.
Auguran un proceso sucio, lejos de la sociedad, en el que el debate de ideas y proyectos será la última de las prioridades.
El botín político que está en juego es enorme. Veracruz y el distrito electoral de Orizaba es el bastión más importante del gobierno en turno; de perderlo, que es lo más seguro, Morena se quedará sin un área de “operación” importante para su voto duro.
CORINA PELEADA CON LAS TRIBUS DE MORENA EN ORIZABA
Corina durante su gestión como legisladora y, hoy como candidata, se peleó con las tribus de Morena en Orizaba, Verónica Martínez Monfil y Ponciano Estrada Ledo le dieron la espalda y no asistieron al inicio de su campaña al parque Castillo. Invitaron a activistas del PT y del Partido Verde Ecologista de México. Los que la siguen son familiares incrustados en la nómina del Ayuntamiento de Río Blanco, Tránsito y Hacienda del Estado.

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