Es una mala noticia para los opositores de Morena el aparente descarte presidencial de Rocío Nahle García para la gubernatura de Veracruz y debió caer como cubetada de agua helada sobre la secretaria de Energía. A los aspirantes de distintos partidos, también los desconcertó y preocupó.

 ¿Por qué? Pues por la sencilla razón de que, a pesar de los miles de millones de pesos que se supone trae consigo y del eventual respaldo de Andrés Manuel López Obrador, la zacatecana sería la candidata más vulnerable y con elevadas  probabilidades de perder en las urnas. Les conviene.

Estrategas contrarios de Morena aún abrigan la remota esperanza de que las lacónicas y sibilinas palabras deslizadas por el presidente López Obrador, el viernes en Veracruz,   sean en realidad una velada y genial estratagema para confundir o engañar a sus adversarios y que, al final de cuentas, la secretaria de Energía emerja como candidata a la gubernatura.

Según indicios, Rocío Nahle no sortearía los enormes escollos que constituyen el retraso y la elevación de los costos en la construcción de la refinería de Dos Bocas y, en general, la corrupción e ineptitud evidentes en esta magna obra.

De confirmarse el implícito descarte de su participación en la carrera para suceder a Cuitláhuac García Jiménez, el beneficiario más próximo sería el diputado Sergio Gutiérrez Luna no obstante haber otros ilusos suspirantes locales con escasas o nulas posibilidades.

Los Yunes azules y rojos y demás aspirantes deben estarse encomendando a cuanto santo milagroso recuerden para que, cual ave fénix, Rocío Nahle García resurja de sus cenizas y siempre sí sea la candidata a vencer.

Queridos lectores y lectoras, ¿consideran que de verás AMLO ha borrado a Rocío Nahle de la lista de corcholatas para la gubernatura de Veracruz o se trata de un ardid para divertirse y  protegerla?

ECOS DE LAS MEGAMARCHAS

Tómenlo con cautela: Si en la megamarcha llevada a cabo el domingo 13 de noviembre en Xalapa se escucharon comentarios de personas  reconociendo haber votado por Andrés Manuel López Obrador en el 2018 y jurando que, por ningún motivo, apoyarán a los morenistas en las elecciones del 2024, muchos de los participantes en la manifestación del pasado 27, en la Ciudad de México, afirman que fueron obligados a asistir y que, como respuesta, votarán en contra de los candidatos de Morena.

Por lo menos, eso se comenta sotto voce. Lo confirmaremos el mero día.

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