El próximo gobernador de Veracruz llenará de políticos corruptos los reclusorios. Sobre todo, caerán exalcaldes y servidores públicos estatales hoy en funciones.

Y si Morena pierde las elecciones del 2024, el propio Cuitláhuac García Jiménez estaría en riesgo de terminar con sus huesos en prisión… como Javier Duarte de Ochoa, quien no ha podido salir.

El viernes pasado nos reunimos varios periodistas con la Auditora General del ORFIS, Delia González Cobos, y nos proporcionó importantes datos que ponen a uno en qué pensar.

Ya existen abiertos más de 500 expedientes a expresidentes municipales por no haber podido solventar sus cuentas… y faltan más.

Entre los grandes figuran el de Xalapa, Hipólito Rodríguez Herrero, con un daño patrimonial de 42 millones de pesos, y la de Córdoba, Leticia López Landero, con más de 40 millones.

Esto solo en lo correspondiente a un año. Faltan los anteriores. El daño patrimonial en global de ayuntamientos podría ascender a cientos o a más de mil millones de pesos. Merecen bote y devolver lo robado al pueblo.

Hasta ahora, solo cuatro de los 212 presidentes municipales han salido bien librados. Entre ellos, la colega periodista Viridiana Breton Feito, de Ixhuatlán del Café.  ¿Y los restantes 208 ediles?

Los aspirantes a la gubernatura quizás se están alistando para, en caso de ganar, proceder y vincular a proceso a políticos corruptos, incluyendo a integrantes distinguidos del actual gabinete estatal.

Infinidad de alcaldes han incurrido en deliberado subejercicio presupuestal y reintegrado el dinero a la Secretaría de Hacienda, en México. Si los obligan o no, es otro boleto, de cualquier forma habrán de rendir cuentas de ello.

Hace unos años, el neopanista entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares incidió para enviar a prisión a Javier Duarte. Hasta hoy a Cuitláhuac García aún no lo han acusado de corrupción. Algunos de sus colaboradores sí han sido señalados por la vox populi.

Sin embargo, cuando desde el poder deciden encarcelar a alguien, las pruebas son lo de menos. Las encuentran donde sea y por cualquier delito.

Van tres o cuatro Yunes tras la gubernatura en 2024. Cualquiera de ellos podría proponerse como objetivo de caza mayor las cabezas de Cuitláhuac y de exfuncionarios corruptos, exalcades incluidos.

Solo se salvaría si es Rocío Nahle García la candidata y gana la gubernatura. De lo contrario, el futuro del actual gobernador se vislumbra ominoso.

Sería el tercer exgobernador encarcelado en los años recientes.

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