Medellín de Bravo, Ver.– La rutina del trayecto La Tinaja–Veracruz se transformó en una historia para contar este jueves por la mañana, cuando la vida decidió adelantarse y sorprender a todos los pasajeros de un autobús de la Línea Autobuses Unidos.
A bordo de la unidad 4133, conducida por Ernesto Martínez García, una joven de apenas 19 años, originaria de la Colonia Ejidal, en Cotaxtla, comenzó a sentir que su pequeña ya no quería esperar más.
Entre miradas nerviosas, manos solidarias y un silencio expectante, el autobús dejó de ser un simple medio de transporte para convertirse en la sala de maternidad más improvisada, y quizás la más memorable, de la región.
Minutos después, el llanto suave pero firme de una bebé rompió la tensión e inundó el ambiente de alegría. Los pasajeros, que hasta hacía unos minutos eran completos desconocidos entre sí, compartieron sonrisas, suspiros y hasta algún aplauso discreto. El conductor, sorprendido pero sereno, detuvo el trayecto mientras esperaban el apoyo médico.
La joven madre y su recién nacida fueron atendidas por paramédicos de Boca del Río, quienes confirmaron lo que todos deseaban escuchar: la bebé llegó al mundo en perfectas condiciones.
Así, en medio del camino y con el vaivén del autobús como testigo, una nueva historia comenzó a escribirse. Una historia que demuestra que la vida, incluso en el tránsito más cotidiano, siempre encuentra su propio camino… y a veces lo hace en movimiento.

