Córdoba, Ver. – Con cadencia, elegancia y mucho corazón, la Estancia Nuestras Raíces conmemoró dos años del taller de danzón, un espacio que se ha convertido en punto de encuentro, motivación y bienestar para decenas de personas mayores para quienes la música es una razón más para sonreír y mantenerse activas.
Hoy el taller reúne a más de 30 adultos que ensayan con entusiasmo, disciplina y compañerismo bajo la dirección del maestro Adrián Landero Luna, quien desde hace 21 años comparte su pasión por este baile tradicional.
Más que un baile, el danzón es una herramienta de bienestar integral. A través del danzón las personas fortalecen la coordinación, estimulan la menoría al recordar las rutinas, además de fomentar hábitos positivos como prepararse desde temprano, arreglarse y asistir con entusiasmo a las clases.
Cada paso, cada giro, cada acorde representan no solo aprendizaje, sino convivencia, inspiración y nuevas amistades que nacen a este ritmo de origen cubano, en un ambiente de alegría y entusiasmo en la Estancias Nuestras Raíces.
Los adultos mayores interesados en formar parte del grupo de danzón o integrarse a otros talleres pueden acudir a la Estancia, donde siempre serán recibidos con calidez, respeto y entusiasmo. Nunca es tarde para descubrir un nuevo ritmo, hacer amistades y dejar que la música marque el paso hacia días más felices.
Desde el Sistema Municipal DIF se impulsa este tipo de actividades que fortalecen la salud emocional, física y social de las personas mayores, creando espacios donde pueden expresarse, aprender y disfrutar plenamente de esta etapa de vida.
En Córdoba la familia es primero.






