Las sonrisas de la niñez iluminaron la Estancia Nuestras Raíces, donde el Sistema Municipal DIF reunió a niñas y niños compartiendo momentos inolvidables con los adultos mayores en una mañana de Cuenta Cuentos llena de ternura, imaginación y cariño, en el marco del mes de la Niñez y con motivo del Día del Niño.

Estas actividades, organizadas en coordinación con el área de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, fortalecen los lazos entre generaciones a través de espacios de convivencia y aprendizaje.
En medio de abrazos, miradas llenas de emoción y la calidez de quienes han vivido más años, pero hoy dejaron salir a su niño interior, la alegría de los pequeños se convirtió en el corazón de una bella convivencia que encabezó la presidenta del Sistema Municipal DIF, Carolina Mendívil de Alonso.

Cada historia abrió un espacio para recordar que la infancia también tiene el poder de tocar el alma. El primer cuento fue El Coyote y el Tlacuache, presentado por René Uziel Rodríguez, quien logró envolver a chicos y grandes en un relato que despertó la curiosidad de los niños y, al mismo tiempo, arrancó sonrisas sinceras entre los abuelitos.

Después, Virginia Sánchez Piña compartió El Nahual, permitiendo que la magia de los cuentos uniera generaciones a través de palabras capaces de despertar emoción en quienes escuchaban atentos, mientras que Belisario Sosa Martínez dio vida a Pinocho.
La jornada continuó con juegos tradicionales como las ollitas de miel y la rueda de San Miguel, donde la energía de la niñez contagió a todos los asistentes y convirtió la estancia en un espacio donde el tiempo pareció detenerse para dar paso a la alegría.
Con actividades como esta, el Sistema Municipal DIF reconoce el valor de la infancia como una etapa que inspira, transforma y recuerda a toda la comunidad que en cada niña y niño habita una luz capaz de llenar de esperanza cualquier lugar.
