Aprender a reconocer las emociones y actuar a tiempo ante las señales de alerta es fundamental para el bienestar durante la adolescencia. Por ello, el Sistema Municipal DIF llevó a cabo un taller psicoeducativo en el que se abordó la diferencia entre la tristeza, una emoción natural y temporal, y la depresión, una condición que requiere atención y acompañamiento profesional.

Durante la actividad, los jóvenes identificaron algunos signos que pueden indicar que una persona atraviesa por un cuadro de depresión, como el aislamiento, los cambios físicos y las alteraciones en el estado de ánimo, reforzando la importancia de detectar estas señales de manera oportuna.

Asimismo, se compartieron técnicas de respiración para ayudar a regular las emociones y afrontar momentos de tristeza, estrés o ansiedad, brindando herramientas sencillas que favorecen el autocuidado y el fortalecimiento de la salud emocional.

Como parte del taller, también se reflexionó sobre el papel que puede desempeñar cada persona al identificar que un amigo, familiar o compañero necesita ayuda. Escuchar con empatía, evitar los juicios y canalizar a la persona con profesionales de la salud mental fueron algunas de las principales recomendaciones para brindar un acompañamiento adecuado.

Con estas acciones, el Sistema Municipal DIF continúa impulsando espacios de orientación y prevención que fortalecen el desarrollo integral de las y los adolescentes, promoviendo una cultura de cuidado, empatía y apoyo para atender la salud emocional de manera oportuna.

En Córdoba, la familia es primero

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