Córdoba, Ver.- Con sonrisas, juegos y mensajes que sembraron conciencia, este lunes se llevó a cabo la Feria de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en las canchas del complejo El Mexicano, un espacio donde la alegría se convirtió en el mejor vehículo para recordar que la infancia merece crecer con dignidad, respeto y oportunidades.

La actividad fue organizada de manera conjunta por el Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF) y el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), reuniendo a decenas de familias que encontraron en cada módulo una experiencia formativa y cercana.

Durante la inauguración, el alcalde Manuel Alonso Cerezo destacó que este tipo de iniciativas reflejan el compromiso de su administración por garantizar entornos seguros y protectores para la niñez. Subrayó que trabajar por las niñas, niños y adolescentes no es solo una obligación institucional, sino una responsabilidad social compartida.

Por su parte, la presidenta del DIF, Carolina Mendivil de Alonso, enfatizó la importancia de brindar a la niñez y juventud espacios donde puedan desarrollarse plenamente, aprender y divertirse sin riesgos, fortaleciendo así su bienestar emocional y social.
A lo largo de la jornada, diversas instituciones y organizaciones sumaron esfuerzos para acercar información y actividades lúdicas enfocadas en los derechos de la infancia. Participaron SIPINNA Estatal y Municipal, SMDIF Córdoba, INJUVE, la Jefatura de Educación en coordinación con la Fundación Marcelino Muñoz, la Jefatura de Salud, Yolohimiyotl A.C., la Jefatura de Cultura, Hidrosistemas, la Comisión de los Derechos Humanos, Xiimbal Weetel A.C. y Anáhuac, Protección Civil, COMUDE, SESVER, World Vision A.C., la Subdirección de Prevención del Delito, la Coordinación de Seguridad Ciudadana, el INE, la Cruz Roja, el Registro Civil y la Jefatura de Bienestar Animal.

Uno de los momentos más significativos fue la demostración de unidades de emergencia, donde elementos de Bomberos, Cruz Roja y Policía interactuaron con las y los asistentes, despertando el interés de las niñas y niños, quienes, entre risas y curiosidad, aprendieron sobre la labor de quienes velan por su seguridad.
Más allá de los juegos y dinámicas, la feria dejó un mensaje claro: escuchar, proteger y respetar a la infancia es construir un mejor presente y futuro. Cada actividad, cada sonrisa y cada aprendizaje fueron un recordatorio de que cuando una comunidad se une por sus niñas y niños, se fortalece el tejido social desde su raíz más importante.
